Pudimos haber estado en pareja y, aún asi, experimentado insatisfacción, angustia, ansiedad, culpa y hasta a veces miedo. Pueden ser diversos los factores por los cuales se podrÃa advertir la soledad en una relación "estable".
En virtud de que las horas que compartimos con alguien no garantizan una buena compañÃa, el tiempo de interacción puede ser aprovechado con calidad, si desde el comienzo ambos hacen el esfuerzo de conocerse en profundidad y establecer reglas del juego claras.
Además, con el tiempo, lo "pactado" cambia y hay que estar abiertos para sostener el vÃnculo frente a la dinámica cotidiana y emocional.
La soledad en pareja se produce, fundamentalmente, por defectos de:
• Comunicación eficaz
• Comprensión
• Compromiso afectivo
• Objetivos en común
Está comprobado que la falta de "comunicación eficaz" y diálogos maduros que apunten a la profundidad de "las diferencias" son las principales causas de ruputura. Es común observar discusiones de alto voltaje que no pasan de lo superficial y, es probable que oculten otras necesidades o carencias que, por orgullo, miedo o ignorancia yacen sumergidas indefinidas o, en ocasiones "explotan", tarde.
El estilo de vÃnculo en cuanto si cohabitan, "cama afuera" u otras alternativas no es importante, empero es necesario encontrar los canales de comunicación más efectivos para cada caso en particular.
Las charlas entre amigos sobre sus respectivas parejas, "me dijo", "le dije" sobre temáticas superficiales, generalmente, esconden una realidad más compleja. Los niños lloran, gritan, piden comida, juguetes, hacen travesuras y, en ocasiones, cuando se convierten en caprichos permanentes podrÃan ocultar una "demanda de afecto".
En el "mundo" de los adultos ocurre lo mismo, cuando se trata de un vÃnculo inmaduro; cuando son inpacaces de "hablar claro" o de reconocer que hay otros temas más significativos en la trastienda de las discusiones, el silencio o las agresiones. Entonces, esa "realidad compleja" podrÃa ser más simple por medio de la "comunicación eficaz".
En mis conferencias de "life coaching" suelo dedicar entre 40 y 50 minutos al tema de la eficacia en la comunicación. Solo se puede comprender al otro si se interactúa en la misma "sintonÃa". Suena trivial, pero hay que llevarlo a la práctica cotidiana.
En los juegos de poder, a veces patológicos, se niegan o se esconden las verdaderas causas o consecuencias por temor o estratagemas efÃmeras, con el propósito de que el otro utilice una debilidad como rehén para el próximo "desencuentro". Con estas actitudes, en el marco de un vÃnculo afectivo, se experimenta un "sentimiento" de soledad.
En mi primer libro sobre esta temática, "Formar una pareja", escribà que "el amor se fundamenta en el equilibrio dinámico entre las emociones y la razón". Esta frase fue objeto de diversas crÃticas y generó controversias en los mundos de la psicologÃa, el arte y el periodismo. Sin embargo, la sigo sosteniendo en virtud de que la retroalimentación entre ambos fortalecen un vÃnculo sano.
Cuando se decide poner en marcha un emprendimiento, una ONG, una campaña polÃtica, un comercial televisivo, etc, se determinan los objetivos. A partir de un diagnóstico, se evaluan las herramientas y los cursos de acción correspondientes. El "planeamiento" podrÃa modificarse, en el camino, con el fin cumplir con los objetivos propuestos. En virtud de que toda decisión se toma bajo incertidumbre, es importante reducirla con diagnósticos eficientes.
Quizá, lo anterior suena un tanto matemático, pero en un "emprendimiento afectivo" se requiere del compromiso de los "partenaires", afianzando una sociedad con objetivos en común. Las fortalezas y debilidades de cada uno se van complementando y conducen naturalmente a un diagnóstico para conocer si pueden acercarse a los mismos.
Actualmente, los tiempos de interacción son escasos. El trabajo, las realizaciones personales hacen necesario "optimizar" la comunicación en todas sus formas. En el tiempo, la falta de compromiso desgasta o genera desconfianza. La desconfianza en el otro es un estado de soledad traumático. La falta de "intimidad" cuando - siempre - tienen que estar acompañados por amistades, parientes o salidas evasivas, también "labilizan" el vÃnculo.
Siempre, en el marco de "relaciones sanas", la dinámica social hacen necesario "optimizar" los tiempos cada vez más escasos, para disfrutar del dÃa a dÃa, con cohesión y sincronÃa. Caso contrario, la experiencia de soledad en pareja, aunque sigan cohabitando, conduce a un final ineluctable.
Lic. Pedro M. Garassino






