
Mientras que es normal tener una reacción emocional a las fiestas y las cada vez menores horas de luz cada Diciembre, expertos dicen que si te sigues sintiendo fatigado/triste la mayor parte del dÃa, cada dÃa, por un periodo mayor a varias semanas, esto podrÃa ser un signo de un problema mucho más serio.
¿Cómo puede una persona saber si el malestar que están sintiendo es relacionado a las fiestas que acaban de pasar o si es algo más serio?. Ahà es cuando los expertos nos dan una mano.
Sin embargo, en la mayorÃa de los casos no se trata realmente de una depresión, sino de la nostalgia y reflexión propias de estas fechas tan cargadas de afecto por las fiestas.
Pasar una “Pascua feliz para todos” se ha convertido casi en un mandamiento social, al punto que quien no está lleno de júbilo para las fiestas de fin de año, cree que algo anda mal.
El problema parece estar en que vivimos en una sociedad donde se imponen estándares de comportamiento general que definen el proceder que debe tener la persona en cada ocasión. “AsÃ, Navidad y Año Nuevo se han transformado en hitos tremendamente cargados de expectativas, donde lo que se espera es que sean momentos de muchÃsima alegrÃa y regocijo”, explica el psicólogo y académico de la Universidad Andrés Bello, Emmanuel Rechter.
Por eso sucede que aún las personas que no tienen motivos para estar nostálgicos experimentan sentimientos como la frustración, pues cuando se tienen demasiadas expectativas, es muy probable que éstas no se cumplan.
Época de reflexión
Este fenómeno de pronto comenzó a ser llamado “depresión de fin de año”. Al psicólogo Emmanuel Rechter le parece un total exceso ponerle un nombre médico a vivencias que son comprensibles desde variables culturales, sociales o desde la dinámica de la vida misma. “Son fechas que históricamente se relacionan con la gente querida, con recuerdos y con afectos. Y en todas las familias hay parientes que no estarán, matrimonios que experimentarán la emoción de ser padres por primera vez o personas que reflexionarán acerca de Navidades más felices o de la niñez... Evidentemente el recuerdo y el encuentro familiar crean un clima emocional que se relaciona con la tristeza, pero la tristeza es parte de la vida”, afirma el psicólogo.
El psiquiatra Ramón Florenzano, director de la Sociedad Chilena de Salud Mental, coincide con Rechter en que las fiestas de fin de año producen desbalances emocionales aún en los psÃquicamente normales. “El estrés del gasto excesivo, el regalar más allá de los propios medios, correr para todos lados intentando ‘estar en todas’ y quedar bien con todo el mundo llevan a que se pierda el sentido profundo de la Navidad. Además, el consumo excesivo de alcohol que se ve especialmente en el Año Nuevo tampoco ayuda a la paz interior”, afirma el doctor Florenzano.
El término “depresión de fin de año” es consecuencia del amplio diagnóstico que tiene hoy esta enfermedad, con categorÃas que van desde lo más sutil a lo más grave, teniendo todas el factor común de ser un trastorno del ánimo.
Entre la gente que experimenta especial tristeza durante las fiestas de fin de año puede haber algunas que tengan depresión, pero son las menos, y la causa de ella no es sólo el ambiente de celebración, sino un problema que se arrastra desde antes. Emmanuel Rechter asegura que lo más frecuente es que se trate de una convulsión afectiva normal y esperable de momentos tan cargados de sentimientos. “La tristeza y el recuerdo no tienen nada de patológico, son parte de la vida; no hay por qué buscarles una explicación médica y, por ende, un fármaco que acabe con ellas. Vivimos en una cultura que nos hace creer que tenemos que estar muertos de la risa todos los dÃas, sin altos y bajos, sin problemas ni penas. Pero asà no es la vida”, afirma.
Es cierto que los suicidios aumentan durante los meses cálidos. El psiquiatra Ramón Florenzano explica que los pacientes depresivos son especialmente sensibles a esta época del año donde se hacen balances y planificaciones, pues se hace más profunda su visión pesimista de la vida. Además, las variaciones de luminosidad influyen directamente en el estado de ánimo. AsÃ, las personas con trastorno depresivo estacional mejoran durante el fin de primavera y verano. En los enfermos bipolares, paradojalmente, esta recuperación puede llevarlos al intento de suicidio, ya que están más activos y capaces de llevar a cabo los planes que formularon durante el estupor depresivo.
Consejos para unas felices fiestas
• Tener expectativas realistas.
• Hacerse un calendario de los quehaceres fiesteros.
• Evitar que las celebraciones pasen por sobre la rutina, plan de alimentación y ejercicios.
• No gastar tiempo ni dinero más de lo prudente.
• Elaborar una lista mental de las prioridades personales en estas fechas.
• Permitirse no estar radiante de felicidad.
Fuente: David Evans y Luz Edwars
Marina Vidal






