
La ciberdependencia es un fenómeno relativamente nuevo y en franco crecimiento. Un individuo que hace frente a un problema de dependencia, sufre habitualmente de desórdenes obsesivos-compulsivos. Tiene una idea o un pensamiento omnipresente, hasta convertirse en una obsesión. Esta obsesión irá seguida de la obligación, caracterizada por un comportamiento repetitivo, a menudo irracional e ilógico generador de sufrimientos.
El ciberdependiente es consciente de su obsesión, pero difÃcilmente podrá salir de esa dinámica que él mismo creó.
Descuida sus actividades en los otros campos de su vida para consagrar todo su tiempo delante de una pantalla; un engranaje que lo lleva progresivamente a huir de la realidad.
El retrato de la persona ciberdependiente evolucionó desde hace unos años. Antes se podÃan reconocer, mayoritariamente, hombres entre 25 a 35 años, con formación académica y, financieramente capaces de obtener una pc a altos costos pasando un número incalculable de horas delante de la pantalla. Ahora, hay una determinada paridad entre los hombres y las mujeres. El planteamiento de los dos sexos, frente a Internet y su utilización, es sin embargo muy diferente.
Los hombres ciberdependientes buscan, generalmente, la pornografÃa, el erotismo y los encuentros emocionales relacionados con el sexo. Las mujeres se informan más y buscan, en mayorÃa, relaciones "verdaderas". Además, las mujeres están en la mira de los promotores del comercio electrónico, dado que a menudo se las asocia con las compras compulsivas.
La dependencia emocional y la sexualidad parecen ser los dos principales motores que alimentan al ciberdependiente.
No es raro constatar que el dependiente de Internet alimenta a otras dependencias. No se tiene que pensar, solamente, en los sitios dedicados a la pornografÃa o al erotismo. También hay jugadores compulsivos: pueden apostar en internet por medio de transacciones electrónicas. Están obnubilados por la pantalla del ordenador y la actividad lúdica que se desarrolla a través de la misma. El sujeto obnubilado muestra una incapacidad para darse cuenta de las cosas que ocurren a su alrededor, para reflexionar, para concentrarse.
Varios ciberdependientes se dedican a transacciones bursátiles electrónicas. Regularmente, pasan horas comprobando las fluctuaciones del mercado. Una cantidad de individuos pierden sumas considerables de dinero tanto en el juego como en la actividad bursatil. En ocasiones, experimentan culpabiliad y remordimiento.
El individuo ciberdependiente se aÃsla poco a poco, descuida a sus amigos, a su cónyuge o a su familia: desarrolla un comportamiento compulsivo. Internet ejerce sobre él una viva fascinación. Se aisla del mundo y crea su "propio mundo". Actualmente, ejercen una fuerte atracción las redes sociales en este aspecto. Se acortan las distancias entre lo virtual y lo real. Se generan numerosas fantasÃas, hasta creer que realmente existe una relación de pareja estable cuya interacción es, sólamente a través de internet. "Yo estuve de novia durante tres años" manifiesta convencida, Adriana una integrante de una red social conocida.
Goodman, psiquiatra inglés, formuló en la década del 90 una definición de la dependencia, calificándola “como un proceso en el cual se realiza un comportamiento que puede tener como función obtener placer y aliviar un malestar interior y, se caracteriza por el fracaso repetido de su control y su persistencia a pesar de las consecuencias negativas”. Elaboró caracterÃsticas comunes a todas las dependencias: imposibilidad de resistir a los impulsos, sensación creciente de tensión, placer o alivio durante su duración, sensación de pérdida de control durante el comportamiento.
La proximidad de los ordenadores facilita esta dependencia: en el trabajo, a la casa, en el sistema escolar, etc.. La gente se suscribe cada vez más a los numerosos servicios que ofrece Internet y se duplica año a año. En Argentina y en la mayorÃa de los paÃses no existe aún, una comunidad terapeútica como los Alcóholicos Anónimos, en el ámbito de la ciberdependencia.
La mayorÃa de los casos, son quienes hacen terapia psicológica y lo tratan con su analista. Pero no todos los profesionales están capacitados en el tema de las adicciones.
Marina Vidal
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