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Domingo 20 de mayo de 2012
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Percepciones sobre sexualidad

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Difícilmente podamos negar que hemos asistido a muchos cambios en materia de sexualidad en los últimos años.

Tenemos hoy un panorama extenso, complejo y variable del que me gustaría tomar sólo algunos aspectos.

 

 

El varón, la mujer y las relaciones de pareja.

Hoy son muchas las mujeres que salieron de la casa y entraron al mercado laboral. Se informaron en materia de sexo y actualmente con una anticoncepción segura, reclaman sus derechos a una sexualidad placentera.
Los varones en general nos encotramos en pleno proceso de adaptación. Ante los cambios producidos en las mujeres, estamos redescubriendo nuestra masculinidad. Para ese trabajo nos estamos sacando el viejo y raído traje de superhombre y empezando a aceptar sentimientos y emociones. Comenzamos a reconocer que no somos boys scouts y que tambien tenemos problemas con nuestra sexualidad (en un estudio a gran escala el Massachusetts Male Agin Study informó que el 52 % de los hombres entre 40 y 70 años padece de algun grado de disfunción eréctil).
A la vez que van cayendo algunas viejas creencias en materia sexual, Bernie Zylberguer, autor americano especializado en sexualidad nos dice que el mito más grande que existe es creer que en está era tan avanzada ya no existen los mitos.

Las parejas que a principio del siglo pasado se casaban para toda la vida, lo hacían con suerte hasta los cincuenta años porque esa era la expectativa de vida. Hoy hemos llegado a una expectativa que supera los 75 años y si bien es cierto que los divorcios y las separaciones son moneda corriente, no es menos cierto que, con la aparición del SIDA mediante, hay un retorno al ideal de pareja estable y duradera. Entonces cómo hacemos para que esas relaciones sean todo lo placenteras que queremos, con la misma persona y por el resto de nuestra vida?
Cada día son más las personas que acceden a edades más avanzadas y que por supuesto también quieren seguir manteniendo relaciones sexuales satisfactorias y placenteras.
Hoy sabemos que los problemas a predominio orgánico en la sexualidad son más de los que pensábamos y aumentan con la edad. Pero los factores psicológicos son importantes en toda forma de disfunción sexual y tienen que ser tomados en cuenta en toda intervención terapéutica.

La escena sexual contemporánea.

Sin duda el ritmo de vida, sobre todo en las ciudades se ha acelerado, el estrés es un síntoma habitual con todas las consecuencias que acarrea sobre la salud sexual de hombres y mujeres (problemas con el deseo,la excitación y el orgasmo).
El valor de lo económico invade la cotidianeidad y hay una reducción de los espacios improductivos. El trabajo y la familia ocupan mayores lugares y los tiempos de encuentro íntimo de pareja se reducen. A la vez cuando consultamos a hombres y mujeres, la gran mayoría acuerda que sus relaciones íntimas son un factor vital para la vida en pareja.

 Nosotros los médicos.

Con el complejo contexto anterior seguimos siendo los médicos, junto con los psicólogos, los profesionales elegidos por los pacientes para resolver sus problemas sexuales.
Helen Kaplan nos decía que la mitad de las parejas tenía algun tipo de desajuste sexual y que estos problemas eran más frecuentes que los resfríos.
Weiner sostenía en 1969 que el 75% de los pacientes que consultan al psicólogo o al médico clínico por otras razones, sufren problemas sexuales que requieren ayuda.
Con la escena sexual contemporánea no tenemos motivos para pensar que esto ha cambiado, muy por el contrario podemos pensar que las disfunciones en la sexualidad están en aumento.
Gracias al esfuerzo en estudio e investigación de especialistas de todo el mundo podemos decir que en los últimos treinta años la ciencia médica dió vuelta la historia. Pasamos del desconocimiento de la respuesta sexual humana, al estudio profundo de la anatomía y fisilogia sexual. De tener muy pocos recursos a contar con un enorme arsenal terapéutico a nuestra disposición. El Sildenafil en este sentido marca un capítulo especial en esta historia.
Hoy la mayoría de los problemas de la sexualidad son tratables. No todos los pacientes lo saben, correspode a nosotros darles la oportunidad de ingresar al sistema terapéutico.
Una mejor sexualidad hace a una mejor calidad de vida.
Pienso que nuestro desafío es hacer ingresar a la sexualidad por la puerta de la medicina con estrategias y armas terapéuticas cada vez más eficaces.
Todavía quedan muchas respuestas que contestar y mucho camino por recorrer pero a las puertas del 2000 podemos decir que vamos en el rumbo correcto.

 

Dr. Adrián Helien

Médico Psiquiatra y Sexólogo

 

 
 
 
 

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