o-varios.com

Domingo 20 de mayo de 2012
Tamaño texto
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size
Home Columnas Ataque de pánico

Ataque de pánico

E-mail Imprimir PDF
Compartir en FacebookCompartir en Twitter

Un flagelo que crece y controla tu vida

Las crisis de ansiedad están descritas desde hace más de un siglo, aunque con distintos nombres. Los más frecuentes: neurosis cardiaca, "nervios en el corazón"…La ansiedad es una sensación de miedo indefinido, sin saber de qué.

"Es una reacción normal ante cualquier contingencia incierta que provoca inseguridad. Siempre que nos enfrentamos a lo desconocido, a lo anormal o a lo imprevisible, las personas sentimos una sensación de duda e inquietud que se conoce con el nombre de ansiedad  dice Juan Romeu Doctor en Medicina, especialista en Neurología y en Psiquiatría de Barcelona.

El National Institute of Mental Health (NIMH) de EEUU publica que 24 millones de estadounidenses padecen trastornos de ansiedad. Aproximadamente 6 millones de adultos mayores de 18 años tienen trastornos de pánico en un año. Se desarrolla normalmente en la edad adulta (edad media de aparición es de 24), pero el inicio puede ocurrir en cualquier momento dentro de ese segmento etario.

Una de cada tres personas con trastornos de pánico desarrollan agorafobia, una condición en la cual el individuo tiene miedo de estar en cualquier lugar o situación "en la que le podría ser difícil escapar" o recibir ayuda en caso de un ataque de pánico.

Freedom from fear (Libertad para vivir sin miedo) es una asociación sin fines de lucro fundada en 1984 en los EEUU por Mary Guardino como una extensión de su experiencia personal, sufriendo ansiedad y depresión durante 25 años y cuyo objetivo es la promoción, educación, la investigación y apoyo a la comunidad en este aspecto. Manifiestan que quienes padecen de trastornos de pánico experimentan sensaciones de terror que les llegan repentina y repetidamente sin previo aviso. Se presenta un estado  permanente de ansiedad y preocupación ante la incertidumbre por cuándo les llegará el próximo ataque.

Consultamos a la Lic. Silvana Santoro directora del Centro de Psicología Clínica Laboral y Forense. "Desde mi experiencia noto que las personas que padecen este trastorno se caracterizan por ser hiperexigentes, en otros casos, son muy infantiles y  dependientes, podría decirse que “tienen pánico de crecer”.

Según Santoro, los síntomas físicos son: 

  • respiración rápida y dificultosa
  • sudoración
  • mareos
  • vértigo
  • desmayos
  • inestabilidad
  • temblores en las extremidades
  • palpitaciones
  • opresión torácica
  • sensación de ahogo
  • gran tensión muscular
  • dolores de cabeza
  • dificultad para focalizar una imagen
  • zumbidos en los oídos
  • molestias intestinales
  • sofocones y escalofríos
  • dificultad para tragar

Los síntomas psicológicos o mentales son:

  • sensación repentina de terror
  • miedo a morirse, miedo a volverse loco
  • sensación de asfixia
  • miedo a tragar la comida y ahogarse
  • sensación de irrealidad y de alejamiento del mundo
  • dificultad de concentración
  • miedo a sufrir un ataque cardíaco

“Hace una semana me desperté transpirado. Mi corazón palpitaba fuertemente y sentía que no podía respirar. Fui a una sala de emergencias y me dijeron que no era nada malo, que probablemente se trate de un ataque de pánico. No sabía que podría pasar mientras estoy dormido ¿Es normal?"
El Dr. Daniel K. Hall-Flavin (MD), especialista en psiquiatría general de la Clínica Mayo de EEUU responde: "Los ataques de pánico pueden ocurrir en cualquier momento del día o durante la noche. Sin embargo, los de la noche son los menos frecuentes, pero se  caracterizan por despertarse bruscamente en un estado de pánico. Se experimenta sudoración, aceleración del ritmo cardíaco, temblor, dificultad para respirar, hiperventilación, escalofrío y una sensación de muerte. Los ataques de pánico nocturnos no suelen durar más de 10 minutos, pero pueden tomar mucho tiempo para la recuperación. Quienes tienen ataques de pánico nocturnos, también los tienen durante el día. Entre el 41% y el 70% de las personas que padecen de ataques de pánico, han tenido al menos uno, por la noche. Es importante recurrir al médico para descartar otras posibles enfermedades, incluso realizar una evaluación para descartar algún trastorno del sueño. Quédese tranquilo porque hay tratamientos eficaces combinando terapia cognitiva y medicamentos para aliviar o eliminar estos episodios".

Freedom from fear manifiesta que las vidas de algunas personas han llegado a hacerse muy restringidas porque evitan actividades diarias normales como ir al mercado, manejar un vehículo o, en algunos casos hasta salir de su casa. O bien,  pueden llegar a confrontar una situación que les causa miedo siempre y cuando vayan acompañadas de su cónyuge o de otra persona que les merezca confianza. Básicamente, evitan cualquier situación que temen pueda hacerlas sentirse indefensas si ocurre un ataque de pánico. Cuando, como resultado de este mal, las vidas de las personas llegan a ser tan restringidas como sucede en casi una tercera parte de las personas que padecen de trastornos de pánico, se le llama agorafobia.

Juan Romeu se pronuncia también en este aspecto diciendo que "la primera descripción médica que se hizo de un paciente con miedo tras una crisis de pánico era una fobia a los espacios abiertos. La verdad es que el miedo aparece en espacios abiertos o cerrados, grandes o pequeños, con gente o sin ella. El nombre de agorafobia, significa miedo a los espacios abiertos, y se emplea por razones históricas".

Silvana Santoro adhiere, en parte, a lo cognitivo, "en el lugar adonde les apareció el ataque hacen como un desplazamiento y lo temido  es puesto  afuera. Son crisis de angustia, por las distintas situaciones de vida, formación de su aparato psíquico, de su historia. Se manifiesta en distintas formas, son momentos de angustia y la persona asocia con el lugar adonde aparece ese cuadro con toda la sintomatología descripta y todos los especialistas concuerdan. Se asocia el lugar al motivo de angustia".

"En el caso de las personalidades infantiles, tienen dificultad para moverse libremente en el mundo adulto. Suelen tener espacios limitados en los cuales se movilizan, no hacen tantas actividades, se vinculan con menos gente, son repetitivos en las cosas que hacen, se aferran mucho a alguna persona y son resistentes al cambio. En mi consultorio, se presenta con más frecuencia en mujeres de mediana edad y jóvenes, frente a situaciones que marcan el abandono de la adolescencia y el pasaje a las responsabilidades de la adultez. Es un cuadro de crisis de angustia que se puede presentar en cualquier cuadro psicopatológico. Puede ser temporal, pero hay personas básicamente ansiosas, con un déficit en su constitución  psíquica,  que pueden tener reiteradamente y a lo largo de la vida ataques de pánico a pesar del tratamiento. Cuando sube el monto de angustia y de ansiedad, suelen repetir ataques de pánico. Otras, que a partir de una situación vital, el umbral de ansiedad y angustia supera los límites normales y pueden padecer un ataque de pánico el cual no vuelve a reiterarse. En todos los casos es imprescindible en primera instancia descartar cualquier problemática de orden medico, ya que hay ciertas enfermedades que producen síntomas que podrían llegar a confundirse con ataques de pánico".

Freedom from fear afirma que "los medios usados en la terapia de comportamiento cognitivo enseñan al paciente a ver las situaciones de pánico de manera diferente y enseñan varios modos de reducir la ansiedad, por ejemplo haciendo ejercicios de  respiración o acudiendo a técnicas que dan nuevo enfoque a la atención. Otra técnica que se usa en la terapia de comportamiento cognitivo, conocida como terapia de exposición frecuentemente puede mitigar las fobias resultantes de un trastorno de pánico. En la terapia de exposición, se expone poco a poco a las personas a la situación temida hasta que llegan a hacerse insensibles a ella."

Rumeau manifiesta que "sin tratamiento, el trastorno de pánico puede persistir durante años, alternando con remisiones y exacerbaciones. El paciente con trastorno de pánico se encuentra en alto riesgo de un trastorno de abuso de sustancias psicoactivas. Se puede recurrir al alcohol o ansiolíticos, en un intento de aliviar su ansiedad extrema".

Santoro, en este aspecto, dice que "el abordaje no es siempre psicofarmacológico, pero sí  psicoterapéutico. Hay una línea muy difundida relacionada con los psicofármacos. Mi formación es psicoanalítica pero, básicamente, trabajo en forma psicodinámica tomando aspectos de la escuela cognitiva para trabajar puntualmente los síntomas. Para los casos de personas dependientes, trato de no utilizar medicación en virtud de que son propensas a depender de la misma. Esto no significa que en algunos casos sea necesaria la medicación".

Hall-Flavin coincide en que "hay tratamientos eficaces combinando terapia cognitiva y medicamentos para aliviar o eliminar estos episodios". Además aconseja técnicas de relajación, hacer ejercicios físicos regularmente, evitar las drogas, el alcohol y la cafeína. Comer bien, respetando horarios, pero disminuir los alimentos azucarados para ayudar a estabilizar el azúcar en sangre durante todo el día".

"Lo cultural y lo sociológico tienen mucho que ver con esta patología, dado que la sobreestimulación, la instantaneidad, las múltiples exigencias a las que se debe responder, aumentan la ansiedad y dificultan la posibilidad de disponer de los tiempos psíquicamente necesarios, para elaborar y procesar", agrega Santoro.

ITAE, el primer centro especializado en el tratamiento de trastornos de la ansiedad de Barcelona, miembro de la ADAA, lo atribuye a la "rapidez con que ha evolucionado nuestra sociedad en las últimas décadas. La presión a la que estamos sometidos, la cantidad de información que recibimos, la competencia a la que nos enfrentamos, las nuevas estructuras familiares, la adaptación a las nuevas tecnologías, etc. Todo es dificil de asimilar para el cerebro humano que, que en ese mismo período de tiempo, ha evolucionado menos que nuestra forma de vida".

Un grupo de catedráticos de la Universidad Complutense de Madrid, bajo la dirección de Juan José Miguel Tobal desarrolló un estudio sobre la evolución de las consecuencias psicológicas provocadas por los atentados 11-M en el 2004, cuyo objetivo fue la estimación de la prevalencia de la psicopatología derivada de los atentados. Trastorno por estrés postraumático, depresión mayor, trastorno de pánico, consumo de sustancias. Los resultados, después de un año fueron que un 26,6% de la  muestra sobre la población madrileña soportaron episodios de pánico. Mucho mayor fue la incidencia sobre una muestra de las víctimas y allegados. Actualmente, hay casos de ataques crónicos.

En nuestro país, hay ex combatientes de Malvinas que aún lo padecen. Si bien son trastornos ocasionados como consecuencia de vivencias de fuerte impacto, los fenómenos de causalidad se pueden trasladar a la vida cotidiana de cualquier individuo en la sociedad actual.

En definitiva, vivimos en una sociedad cada vez más sobrexigente. En ocasiones, descuidamos nuestra vida en muchos aspectos. Esa idea omnipotente de que nunca envejeceremos corre por nuestras venas. Aunque vayamos al gym y nos ocupemos de nuestra psiquis, tenemos que tomar conciencia que nuestras energías se van limitando a través del tiempo. No respetar las señales que nos envía nuestro cuerpo y la mente, por el estrés, por el ritmo de vida, por las preocupaciones, por los excesos que, en  ocasiones, se incorporan a nuestra existencia como algo normal, en algún momento buscan su equilibrio en alguna enfermedad. La angustia, la ansiedad, los ataques de pánico no se pueden aislar de nuestra "forma de vida". Nuestro cuerpo, nuestra mente, responden conforme a nuestra historia, pero también a cómo encaramos nuestro presente.

 

Lic. Pedro Miguel Garassino

pedro.garassino@gmail.com

 
 
 
 

2012 - Cuenta regresiva

Restan


Para el Día de los Medios de Comunicación Social

Columnas

 

El gran "poder" que tiene "dar el ejemplo"

"En su entrevista en CNN, el Dr. Joachim de Posada, hizo más que ratificar su idon...

 

Ataque de pánico

Un flagelo que crece y controla tu vida Las crisis de ansiedad están descritas desd...

 

Mindfulness o Conciencia Plena. Técnicas para vivir hoy plenamente

Mindfulness, o Conciencia Plena es un estado de la mente desde el cual la persona es c...

 

"Madre"

 -¿Qué quiere "Madre"? – Me dijo la vendedora tratando de s...

 

Investigación exlusiva sobre la iniciación sexual de los adolescentes. Las jovencitas avanzan aceleradamente.

En los últimos 10 años las jovencitas se acercan a los varones aceleradamente. En 4 aÃ...

 

Maradona ¿Nos representa?

Por Graciela Moreschi Mucho se ha hablado de las declaraciones de Maradona, y  aun...

 

¿Supermodelos?

La mayoría de las modelos de las que has escuchado o son consideradas como "superm...

 

Percepciones sobre sexualidad

Difícilmente podamos negar que ...

 

Boxeo: La gente no está bien informada

Luis Alberto Romio - Vicepresidente de la Federación Argentina de Box Estando en la Fe...

Nuestra página en Facebook. Click en "Me gusta"

Encuestas

¿Perdonarías una infidelidad?